La mujer esa ❤

Sinopsis de EN CONTACTO INTIMO
"En los momentos de infelicidad, cuando el mundo nos parece vacío, solemos salir de nosotros mismos, huir de este espectáculo de un Yo paralítico, negativo, para buscar afuera lo que en realidad sólo está dentro. "Establecer contacto con uno mismo y con los demás no es un juego que consista en que uno gane su tanto y viva feliz para siempre... Es una forma de mantener la integridad y alimentar la autoestima en crecimiento y, a la larga, fortalecer las relaciones consigo mismo y con los demás... En la medida en que esto sea factible, mayor posibilidad habrá de sentirnos amados, de que estemos sanos y aprendamos a resolver nuestros problemas con mayor eficiencia".

Creo
que el mejor regalo
que puedo recibir
de alguien
es
que me vea,
que me escuche,
que me entienda
y
que me toque.
El mejor regalo
que puedo dar
es
ver, escuchar, entender
y tocar
a otra persona.
Cuando se ha hecho esto,
siento
que se ha establecido contacto.


(…) Sé que los libros no son substitutos de la gente, sin embargo recordé todas las veces en que un determinado libro, leído mientras me encontraba en una actitud receptiva, me había planteado nuevas posibilidades que dieron como resultado que emprendiera nuevas direcciones en mi vida. (…)

Todo lo que presento
tiene como trasfondo
la experiencia humana universal.

Todos nacemos pequeños
y de un hombre y una mujer específicos.
Entre el nacimiento y el día de hoy,
todos hemos acumulado
una vasta experiencia
que denominamos pasado.

En cierta forma,
todo lo que uno ha hecho
hasta el momento actual,
si uno todavía anda por aquí,
ha funcionado.

Nuevamente la pregunta es:
¿cuál es el precio?
y
¿podría ser menor?

El establecer contacto no es un juego que consista en que uno gane su tanto y viva feliz para siempre, sino que es un medio para hacer las cosas con honestidad y para compartir fraternalmente los temas y preocupaciones humanas.
Es una forma de mantener la integridad y de alimentar la autoestima en crecimiento y, a la larga, de fortalecer las relaciones consigo mismo y con los demás.

Para llegar a este tipo de sabiduría se requiere de toda una vida de búsqueda que exige mucha paciencia consigo mismo. La clave de esta búsqueda es el conocimiento de sí mismo y el entrar en contacto con los demás.

En la medida en que sea más completo el contacto que podamos establecer con nosotros mismos y con los demás, mayor posibilidad habrá de que nos sintamos amados y valorados, de que estemos sanos y aprendamos a resolver nuestros problemas con mayor eficiencia.

En mi poema Mis metas, expreso de qué manera intento lograr lo anterior.

Mis metas

"Quiero amarte sin aferrarme,
apreciarte sin juzgarte,
unirme a ti sin invadirte,
invitarte sin exigirte,
dejarte sin sentirme culpable,
criticarte
sin hacer que te sientas culpable
y ayudarte sin ofenderte.

Si puedo obtener de ti el mismo trato,
podremos conocernos verdaderamente
y enriquecernos mutuamente".

(…)

La autoestima es el centro de todo nuestro ser y es esencial para vivir la vida en libertad.
Para hacer más posible la autoestima y más satisfactorio el contacto, necesitamos formas de acrecentar ambas cosas.
Mi idea de cómo puede ocurrir esto comienza con la filosofía expresada en el siguiente poema.

"YO SOY YO"

En todo el mundo, no hay nadie
exactamente como yo.
Hay personas que tienen algunas
partes que se parecen a mí,
pero nadie es idéntico a mí,
por lo tanto, todo lo que sale de
mí es auténticamente mío porque yo sola
lo elegí.

Todo lo mío me pertenece –cuerpo,
incluyendo todo lo que éste hace;
mi mente, incluyendo todos sus pensamientos e
ideas;
mis ojos, incluyendo las imágenes que
perciben;
mis sentimientos, cualesquiera que éstos
puedan ser-
coraje, alegría, frustración, amor, desilusión,
excitación;
mi boca, y todas las palabras que salgan
de ella, agradables, dulces o bruscas, justas
o injustas;
mi voz, fuerte o suave;
y todos mis actos, sean éstos para
otros o para mí misma.

Me pertenecen mis fantasías, mis sueños, mis
esperanzas, mis temores.
Me pertenecen todos mis triunfos y éxitos, todos
mis fracasos y errores.
Porque todo lo mío me pertenece
puedo llegar a
familiarizarme íntimamente conmigo misma.
Y al hacer esto puedo amarme
y aceptarme, y aceptar todas las partes
de mi cuerpo.

Entonces puedo hacer posible que todo lo
que me pertenece
trabaje para lograr lo mejor para mí.
Sé que hay aspectos de mí misma
que me confunden, y otros que
no conozco.
Pero mientras me conozca y me ame,
puedo buscar valerosamente y con esperanza
la solución a mis confusiones y la forma
de conocerme más.
La forma como luzca, como suene para los
demás, lo que
diga o haga, lo que piense
y sienta en un momento determinado, soy yo.
Esto es auténtico y representa dónde
estoy en este momento.

Cuando más adelante analice cómo lucía y
sonaba, lo que dije e hice, y cómo
pensé y sentí, algo parecerá no encajar.

Puedo descartar lo que parece no encajar, y
conservar lo que si encajó, e idear
algo nuevo para reemplazar lo que
descarté.
Puedo ver, oír, sentir, pensar, hablar y actuar.
Tengo los instrumentos para sobrevivir, para
acercarme a los demás, para ser
productiva y para hacer
sentido y sacar del mundo a las
personas y cosas ajenas a mí.
Me pertenezco
y por lo tanto puedo manejarme.
Yo soy yo
y yo estoy bien.


El tema de este poema es lo que yo llamo autoestima.

“Parece tan sencillo. ¿Por qué resulta tan difícil de hacer?” dice la gente.

Hay que reconocer que lo que ahora estamos haciendo probablemente llevábamos mucho tiempo haciéndolo. Es algo muy común y es muy probable que se haya vuelto un hábito.

Al igual que todos los hábitos, se volvió una conducta automática y dejamos de darnos cuenta de ella.

“Así soy yo” escucho con demasiada frecuencia. “Cómo podría ser de otra manera” La respuesta es: “No lo sabrás si no lo intentas”.

Hay una anécdota de un hombre que obtuvo la libertad después de veinte años de prisión. Apenas llevaba unas cuantas semanas fuera de la cárcel, cuando este hombre pidió que lo volvieran a encarcelar. El ambiente externo de la prisión le era demasiado desconocido. Le parecía preferible la prisión porque le era familiar. Claro que se trata de un caso extremo.

“Después de todo, ¿cómo puedo saber si lo nuevo será diferente?” La respuesta es: “Si no se hace el intento, no puede saberse”.

Aunque mucha gente anhela algo mejor, si se le da la oportunidad de conseguirlo, frecuentemente tiene que luchar contra la “comodidad” de la familiaridad. Una vez que se abandona lo familiar, es obvio que se entra en lo desconocido. A menudo ese dolor se denomina ansiedad o inseguridad.

Un hecho muy importante respecto del acrecentamiento de la autoestima es que no tenemos que desarrollar otra pierna, ni cambiar de color, ni conseguir un millón de dólares, ni cambiar de edad o sexo, ni conseguir otros padres.

Lo único que necesitamos es cambiar nuestras actitudes y aprender nuevos conocimientos personales. Es algo que puede hacer cualquiera.

Las partes que necesitamos ya las tenemos. Se trata de familiarizarse con ellas, entenderlas y ampliar el uso que de ellas hacemos.

Lo que posibilita que incrementemos nuestros sentimientos de autoestima es nuestra disposición de aceptar nuevas posibilidades, de probarlas para ver si nos van y luego, si es así, ponerlas en práctica mientras llegamos a apropiárnoslas.

Para iniciar el proceso, he desarrollado algo que denomino:
Las cinco libertades

La libertad de ver y escuchar lo que está aquí, en lugar de lo que debería estar, estuvo o estará.

La libertad de decir lo que se siente y se piensa, en lugar de lo que se debería sentir y pensar.

La libertad de sentir lo que se siente, en lugar de lo que debería sentirse.

La libertad de pedir lo que se quiere, en lugar de tener siempre que pedir permiso.

La libertad de arriesgarse por su propia cuenta, en lugar de optar únicamente por estar “seguro” y no perturbar la tranquilidad.



Coherencia

Cambiar consiste, en primer lugar, en aceptar con franqueza los sentimientos. El aceptar con franqueza los sentimientos es esencial para establecer contacto. A esta condición de ser franco con los sentimientos la denomino coherencia.
(…)

Cuando enfoco el tema de realizar un cambio, considero cuatro aspectos:

1. ¿Cómo me siento conmigo misma?
(Autoestima)

2. ¿Cómo hago que los demás me entiendan?
(Comunicación)

3. ¿Qué hago con mis sentimientos?
¿Me pertenecen o los atribuyo a otra persona?
¿Actúo como si sintiera algo que no siento o como si mis sentimientos fueran lo que no son? (Reglas)

4. ¿Cómo reacciono al hacer cosas nuevas y diferentes?
(Arriesgarse)


Cualquier cambio
Influye en las demás
partes.
Esto significa que
puede empezarse por cualquiera…


(…)

Virginia Satir, autora y psicoterapeuta estadounidense, nació el 26 de junio de 1916 y falleció el 10 de septiembre de 1988. Nació en Neillsville, Wisconsin.
Lectora precoz, aprendió a leer a los tres años. Se licenció en Educación en 1936, y fue profesora en Wisconsin, Michigan, Louisiana y Florida, entre otros.



“Tanto usted, lector, como yo, somos milagros humanos capaces de un crecimiento infinito”.
Virginia Satir


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Fuente consultada:
EN CONTACTO INTIMO
DE SATIR, VIRGINIA. Editorial: Pax Mexico Editorial (Mexico) Librería Santa Fe

Ilustraciones de Carlotta Castelnovi

1 comentario:

  1. EAXCELENTE MATERIAL, TAN HUMANO Y CIERTO PARA TOMAR EN CUENTA CON EL OBJETIVO DE ROMPER ESAS CODEPENDENCIAS O APEGOS QUE FRENAN EL DESARROLLO INDIVIDUAL.

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Ilustración: Daniel Caminos
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